"Mi argumento, jugarme la vida"

Iñigo Crespo

Aplausos. Edición 1853

Cree en las sensaciones y mucho más en el estado de ánimo como maquinaria de superación personal. Reflexiona sobre lo que está consiguiendo y pone el acento en que le gusta sentirse medido y exigido porque se siente capaz frente al toro.

“Valoro muchas cosas de lo que tengo y de lo que estoy logrando pero lo que más satisfacción me produce es haber sabido posicionarme en las ferias en la época más complicada para hacerlo”. […] Son palabras de David Mora en estas primeras estribaciones de la temporada, cuando ha pasado su cita con Valencia y cuando acaba de dejar atrás su cita en Arles. “Salir del anonimato es complicado y tiene mucha importancia”, subraya el diestro madrileño. “Pero saber mantenerse en las ferias por méritos propios es aún más complicado”. […]

- ¿Ha cambiado mucho su percepción del toreo con relación a junio de 2011 que fue la fecha de su espaldarazo en la profesión?

No, al revés. Entonces ya sabía lo que ahora conozco mejor, que en el toreo dos más dos nunca son cuatro, pero que al final la recompensa llega. En Valencia por ejemplo, demostré que mi decisión en la plaza es la misma que en la temporada 2011, que en 2010 o en 2009.

- Su decisión será la misma pero las exigencias distintas.
Eso es verdad pero también es matizable. La vida es así siempre, no sólo el toreo. Cuanto más arriba estás más te exigen. Quizás el toreo esté lleno de intereses que a uno se le escapan y en los que prefiero no pensar. Mi lucha es conmigo mismo y mis armas, mi argumento, es jugarme la vida en la plaza cada día. Yo tengo mi guerra que es solventar tarde a tarde las complicaciones de los toros y salir victorioso de cada tarde y de cada compromiso. Lo demás, no voy a ser yo el que lo cambie. El sistema es el que es y lo es no para mí sino para todos.

[…]

- Triunfando no hay sistema que valga.

Cuando triunfas el sistema sigue existiendo pero todo es más fácil. Sobrevivir en el toreo es lo más complicado pero depende de uno mismo. Aquí no vale ni enfadarse ni nada, sólo sirve triunfar y mirar hacia adelante. Teniendo como tengo tres tardes en Madrid, voy a Sevilla, he estado, he estado en Valencia, en Arles y sabiendo que voy a ir a las principales ferias del circuito, creo que no tengo que enfadarme por nada, sino preocuparme exclusivamente por triunfar.

[…] (Haciendo referencia a las sensaciones vividas en la plaza)

- ¿Cuándo se habla de sensaciones me imagino que se refiere a todo eso, a percepciones internas de uno mismo?

Cuando las sensaciones son buenas y son de verdad son un reflejo inequívoco del momento que atraviesa uno. Las sensaciones te marcan lo que puede suceder en un futuro cuando te ayude un toro.

[…]

- Todo eso irá muy ligado al estado de ánimo.

Es que en el toreo el estado de ánimo es muy importante. La mente es la que hace que te funcione el corazón y que superes las adversidades que se van encontrando en el camino.

- Hábleme de su temporada 2012.

Fue dura pero muy importante. No lo digo yo, ahí están las orejas que corté en las plazas de primera y la regularidad, las salidas a hombros. Fue un año de superación y de esfuerzo. Se me exigió mucho por parte de todos pero eso para mí es muy bonito, porque las exigencias forman parte del toreo y de esta profesión. De todos modos eso ya es historia. Lo pasado es pasado y no sirve para el futuro. Quizás sirve repasar las cosas para que uno mismo se dé cuenta que la capacidad ahí está y que los triunfos no llegan por llegar, sino que son fruto de un trabajo y de un esfuerzo. […]

Entrevista realizada por Iñigo Crespo en la revista Aplausos. Edición 1853

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